• Gabriel López Chiñas
  • Este célebre escritor zapoteca, nació en la segunda sección de la Heroica ciudad de Juchitán de Zaragoza del Estado de Oaxaca; siendo el quinto hijo de los señores: Daniel Robinsón Chiñas y Adelaida López. Pero a casi tres años y siete meses de nacido Gabriel, muere de parto la madre al dar a luz a su hermano Rafael el (23-Oct.-1914), entonces la hermana de su padre, la Sra. Sofía Chiñas, casada con el Sr. Pedro López “cantor”, adoptan legalmente al niño Gabriel, que con infinita bondad familiar, se integra a sus otros hijos: Juventina, Jacoba y Jeremías, todos con los apellidos López Chiñas; sin embargo Gabriel, nunca diferenció el cariño fraternal de: Maclovia, Aurora, Gaspar, Bernardo y Rafael (Chiñas López). Así disfrutó entrañablemente de su doble árbol genealógico que le impregnaron toda la sabiduría e identidad de los binnigulaza (gentes ancestrales de la estirpe zapoteca).

    Transcurrió su niñez y adolescencia con todas las alegrías y retos de una sociedad istmeña inmersa en las luchas de facciones revolucionarias, que encendió casi todo el territorio nacional, aquí en Juchitán fue entre los miembros del partido verde y rojo; con todas estas peripecias y grandes esfuerzos familiares, aprendió sus primeras letras y el español con el distinguido profesor Luis B. Toledo entre otros, en la escuela primaria comunitaria, que emigraba de un edificio a otro; y la secundaria la realizó en San Jerónimo Ixtepec, posteriormente cursó tres semestres en la institución de corta existencia denominada Escuela Normal Regional del Istmo, de Juchitán, Oax., dirigida por el destacado profesor Daniel C. Pineda, quien certificó, que Gabriel López Chiñas, a partir del 15 de enero de 1927, es apto para ejercer como profesor comunitario. En febrero de 1930, fue llevado a la ciudad de México D.F. apoyado por su hermano el capitán Jeremías López Chiñas; allí cursó la preparatoria dependiente de la Universidad Nacional Autónoma de México, en medio de los conflictos y Maximato de Plutarco Elías Calles, inició su carrera de Derecho en la Escuela Nacional de Jurisprudencia, de la mencionada Universidad. Siendo un estudiante universitario, participó en: (junio /1935) como miembro activo del periódico “NEZA”(camino o sendero), dirigido por Don Andrés Henestrosa; (julio/1935) fue electo presidente fundador de la sociedad nueva de estudiantes juchitecos radicados en la capital del País; el 18 de Agosto 1935, fundaron la primera academia de lengua zapoteca, que presidio el Lic. Vicente E. Matus y como Vicepresidente el Cor. Enrique Lienkens Cerqueda. Todas estas organizaciones tuvieron el propósito de dar a conocer la cultura, música, leyendas, tradiciones y estudios de la lengua del istmo zapoteco. Entre los períodos de los gobiernos del Maximato y del Cardenismo, se da la Autonomía de la Universidad (1929-UNAM), se funda el Instituto Politécnico Nacional (1936), La nacionalización total de los ferrocarriles (1937) y del petróleo mexicano(1938).

    Ya en los períodos del Presidencialismo Sexenal; Gabriel López Chiñas, ocupó la dirección de la X.E.U.N. Radio Universidad, pionera de la difusión cultural indígena, entre los años de 1947-48.El 23 de febrero de 1949, se tituló en la U.N.A.M. con la tesis: “BREVE ESTUDIO SOBRE LA EVOLUCION SOCIAL DE LA FAMILIA JUCHITECA”. Fue profesor en la escuela nacional preparatoria de 1940 a 1966, en las asignaturas de Literatura castellana, mexicana, iberoamericana y universal.

    En la Delegación de Milpa Alta del D.F., ocupó el cargo de juez mixto menor en el año de 1950. Además de asesorar jurídicamente de manera altruista a muchos paisanos y amigos en su calidad de abogado.

    En su brillante trayectoria como escritor, participó en importantes publicaciones, como: periódico Neza (1935-40), Revista Folklórica de México, Firmamento, Tira de Colores, Alcance, Revistas Istmeñas, Vórtice, entre otras.

    Se internacionalizaron sus obras con destacadas entrevistas que le hicieron las siguientes personalidades: en 1969, con el Dr. Stig Wickander, catedrático de lenguas orientales de la Universidad de Upsala, Suecia; con el Lic. Jerzi Wielunsky, sociólogo polaco, quien vino a desarrollar estudios sobre lenguas en extinción. Fue codirector de una revista en español-francés, conjuntamente con el poeta Henri Lescoet, en 1963, publicados en Niza, Francia.

    Es autor de muy amenos cuentos como: Vinnigulaza, Cuentos de Juchitán (1940), Conejo y Coyote (en español: 1943), Toloache (1947), y Palabras de sabiduría (1969); ensayos como: Aztequismos en el zapoteco de Juchitán y el Concepto de la muerte entre los zapotecas (1969).

    El Lic. Gabriel López Chiñas, como defensor de la lengua zapoteca decía:

    “Abogar por el zapoteco, no es tratar de instaurar su monolingüismo; sino de que no sucumba este monumento lingüístico, pleno de belleza, gracia, musicalidad y dulzura” filosofía que quedo plasmada en sus poemas como: Canto del hombre a la tierra (1951), Los telares ilusos (1953), Mar (1960), Filigranas de un sueño (1961), Juárez (1963), Hermana Jacoba (1964), 5 de septiembre de 1866 (1966), Juchitán, primer canto (1969), Juchitán, segundo canto (1971), Guendaxheela (1973 y 1975), Xahuela y el Zapoteco (1975), entre otros. Se musicalizaron 9 poemas por Martin Chacón (1976). En sus dos últimos libros, el Lic. Gabriel López Chiñas, resume en”Guendaxheela” o “El Casamiento”, casi todo su poemario (1975) y el que editó en 1982 titulado: El zapoteco y La literatura zapoteca del istmo de Tehuantepec:

    Ahí reafirmó su filosofía y anecdotario, expresando categóricamente que: “el zapoteca ideal, para mí, es el zapoteca bilingüe que sepa usar los encantos de su lengua nativa, al par que la grandiosidad, elocuencia, donaire y fragancias del español que llegó a nosotros sobre el lomo del mar y en la crin alada de rocinante”. Con su carisma y diplomacia logró despertar la simpatía de dos mandatarios del país, hacia los pueblos del istmo de Tehuantepec: Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo y a través de ellos difundió sus obras por todos los continentes del mundo que se tradujeron al: inglés, francés, polaco y español.

    Así nuestro prestigiado literato, en su andar cotidiano con la gran riqueza de su pensamiento y sabiduría universal, convertidos en letras, dejo un vigoroso legado que lo inmortaliza entre propios y extraños, poéticamente profetizó en su poema “El Zapoteco” que: “la lengua de los zapotecas… morirá el día que muera el sol”, “didxa guní binnizá... zanitilú dxi initi gubixaca”.

    Un 16 de febrero de 1983, a la edad de 72 años se aparto de la vida terrenal, Gabriel López Chiñas, sobreviviéndole entonces su esposa la señora Magdalena Ávila Vda. de López y sus hijos adoptivos: Silvia Urania y Marco Aurelio (López Ávila). Como merecidos homenajes póstumos, los juchitecos, hemos perpetuado su nombre, en: un jardín de niños de la 8ª sección (1980), en una escuela primaria vespertina de la sexta sección y en la máxima biblioteca municipal (1984), además de unas de las principales calles de la colonia “Gustavo Pineda”, todas ubicadas en este Heroico pueblo Juchiteco, donde reposan sus restos horosamente en la rotonda de los hombres ilustres, del panteón “Domingo de Ramos”.

    (David Ruíz Martínez)